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Preconcepción, por Yoga para mamás y bebés

adnTodos tenemos claro que nuestra genética determina gran parte de nuestro carácter, determina nuestras tendencias, tanto a nivel físico, de salud, como psicológicas.

Y también podemos observar que las experiencias de vida, las condiciones sociales, económicas y culturales, influyen también en la formación de nuestro carácter.

disgusto
Por ejemplo: En la familia del padre hay tendencia a la ansiedad y también en la de la madre, la probabilidad de que los hijos hereden esa tendencia se multiplica. Supongamos que el hijo la hereda. Si en el vientre de la madre las experiencias son alegres y placenteras o no lo son, pero la madre es capaz de mantenerse en equilibrio a pesar de ello, la ansiedad heredada se mantiene pero no se manifiesta. Por el contrario si algún suceso (pérdida de empleo, inseguridad económica, separación, tensiones de pareja, pérdida de un ser querido, dudas sobre la salud del bebé…) desencadena la ansiedad de la madre, la ansiedad latente en el bebé se disparará. La ansiedad está en sus genes y además ha recibido la información hormonal que la activa.

karmaTal como describe Swami Joythimayanada en su libro Thaimai Maternità, en Ayurveda (medicina tradicional hindú) el ADN es el nombre científico de lo que llamamos Karma. Es con lo que venimos a este mundo para depurar. En el ejemplo anterior la ansiedad formaría parte del karma de esa familia. Las experiencias nos dan la oportunidad para transformar esa tendencia, para liberarnos de esa sombra que se puede estar transmitiendo durante generaciones.

Saber esto antes de la concepción te permite prepararte conscientemente para ofrecer al hijo lo mejor de ti y para comprender lo que más adelante quizás descubras en él o en ella. Padre y madre pueden liberarse de esa ansiedad, pueden crecer emocionalmente. Si lo consiguen serán hombres y mujeres más libres, llevarán menos peso en su vida, y los hijos también.

padrehijo

Bebe¿Y si el hijo ya ha nacido?
El karma no solo influye en el momento de la concepción, cuando se determina el ADN del hijo, la influencia entre padres e hijos continúa durante toda la vida: Los hijos tendrán que depurar lo que los padres no hemos depurado, por tanto, todo lo que depuremos como padres los hijos no tendrán que hacerlo.

Estamos hablando del karma familiar, de lo que nuestra línea genética nos ha entregado a través de las generaciones, con nuestro crecimiento personal estamos liberando a los hijos de karma, y a los hijos de sus hijos y a todos los que padre e hijonos precedieron. Yogui Bhajan dice “Una mujer que se libere en vida, libera siete generaciones anteriores y siete posteriores”. Debemos tomar conciencia de cual es nuestro propio karma, nuestra sombra, tomar conciencia de que nos heredaron nuestros antepasados y de que podemos heredar a nuestros hijos. ¿Cómo se cual es mi karma? Observándote: ¿Qué dirige mi vida? ¿Qué me irrita? ¿Qué me pone triste? ¿Qué me da miedo? ¿Qué me pone la vida delante para que solucione? Y observando a tu familia: ¿Qué hay en común entre tus ancestros, tu y tus hijos? ¿Ira, ansiedad, miedo, pobreza, odio, envidia, soberbia…? Esto es el karma, lo que nos impide vivir en libertad de ser lo que somos. Y debemos meditar para poder observarnos de forma neutral, sin miedo a vernos tal como somos.
embarazo responsable
Observa que hay en el hijo que pueda venir de las condiciones en que fue concebido, de la herencia que ha recibido y de las experiencias que ha vivido. Libérale de culpa, no lo presiones más y ayúdale a superarlo. ¿Cómo? Responsabilizándote de tu propio crecimiento, curando tus complejos, encaminándote a solucionar tus problemas y no los dejándolos a un lado con la excusa de que estás atendiendo los problemas del niño, por que sus problemas son los tuyos. Tu crecimiento es su crecimiento.

Tere Puig
Ingeniera, escritora
y formadora de yoga para el embarazo
www.yogaparamamasybebes.com


jueves, 8 de septiembre de 2011