Sanamente.net

La felicidad, una cuestión de gratitud. Por Fundación Fluir

gratitud1Agradecer y apreciar las pequeñas cosas nos hace más felices.

La gratitud es ser consciente del agradecimiento que sentimos por las cosas buenas que nos ocurren y dedicar un tiempo a expresar ese agradecimiento. El agradecimiento, bien sea expresado de forma interna o hacia el exterior nos hace sentir bien, nos da energía y nos hace sonreír. Pero la gratitud va mucho más allá, ya que según investigaciones del ámbito de la psicología positiva, es una de las virtudes que ayuda a la persona a tener un crecimiento pleno.

Crecer de forma óptima, con plenitud, significa que además de sentirnos bien funcionamos mejor a nivel psicológico y social. Y es en estos aspectos en los que se encuentran los beneficios de la gratitud. Puede resultar curioso que se investigue sobre ello, pero así es!. En el campo de la psicología positiva han surgido investigaciones sobre los diversos componentes de bienestar y felicidad, entre ellos la gratitud.


gratitud3En relación al bienestar psicológico.

Los estudios demuestran que las personas más felices tienden a expresar más gratitud y que las personas adultas más agradecidas experimentan mayor felicidad, esperanza, humor positivo, optimismo, satisfacción con la vida, vitalidad, religiosidad y espiritualidad. También experimentan menos depresión y envidia.

Estudios realizados con niños de 11 a 13 años muestran que la gratitud se relaciona positivamente con el optimismo, el afecto positivo y la satisfacción con la escuela y familia. Además, la gratitud es una de las emociones que ayudan más a superar las adversidades, a ser más resiliente.

resilencia

En relación al bienestar social.

divinos
Las personas agradecidas
son más pro-sociales, es decir, que están más predispuestas a prestar ayuda, a dar soporte a los demás, a perdonar, son más empáticas y tienen personalidades más agradables. A lo largo del tiempo, estos actos van fortaleciendo las relaciones sociales al facilitar la tendencia a cooperar con los demás y a mantener un altruismo recíproco. Las personas tenemos, como una de nuestras necesidades fundamentales, el deseo de crear sólidos vínculos sociales y asegurar relaciones fuertes en las que nos podamos apoyar y una de las formas seguras de sentirnos bien y mejorar las relaciones sociales es sentir y expresar gratitud. Reconocer los actos de cuidado y preocupación que los demás hacen por nosotros puede reforzar las relaciones y ayudar a establecer otras nuevas.


simple y belloApreciar las pequeñas cosas es el antídoto contra la adaptación hedónica.

Cultivar la gratitud requiere aprender a vivir con atención plena (Mindfulness), fijarnos más en lo bueno y desarrollar así una actitud más positiva. Si reflexionas sobre ti o personas que conoces, observarás que a veces no nos paramos a pensar en todo lo que tenemos, en lo bueno que nos rodea, en las personas que se preocupan por nosotros. A veces damos las cosas ya por hechas, sin plantearnos todo lo que ha sido necesario que ocurriese para que pueda ser así. ¿Por qué lo damos por hecho? ¿Por qué nos pasa desapercibido?

La respuesta está en el fenómeno conocido como adaptación hedónica, y es tan sencillo, como que nos cuesta muy poco adaptarnos a lo bueno. Esta adaptación hedónica hace que una vez alcanzado un bien deseado nos acostumbremos en poco tiempo a él y sin darnos cuenta, dejamos de mostrar interés, de prestarle atención, dejamos de apreciarlo y de darle el valor que antes le habíamos dado.

pensar¿Qué podemos hacer para no pagar el precio de la adaptación hedónica? La respuesta es prestar atención plena a cada momento y cultivar el hábito de la gratitud, un hábito que genera emociones positivas en nosotros y en los demás, haciéndonos sentir más felices.

Lo que hace nuestra vida extraordinaria son las cosas ordinarias, si las apreciamos. Al apreciar las cosas buenas las dotamos de más valor, las hacemos extraordinarias. Apreciar las actividades del día a día nos hace más felices. La gratitud es la medida en que nos sentimos vivos, pues es un indicativo de lo que vivimos de forma consciente e influye en nuestro crecimiento.

gratitud2Podemos cultivar la gratitud, por ejemplo, incorporando a nuestra rutina diaria una sencilla y breve práctica. Se trata de pensar al final de cada día en tres cosas por las que te sientes más agradecido. Esta práctica se ha utilizado en varios estudios (Emmons&Crumpler, 2000; Emmons&McCullough, 2003; Sonja Lyubomirsky, Sheldon & Schkade 2005; Seligman, Stee, Park & Peterson, 2005) obteniendo resultados coincidentes. Darte cuenta de las cosas buenas que ocurren, agradecerlo de forma regular te hará más feliz  y satisfecho con la vida.


logo500

Fundación Fluir
www.fundacionfluir.org


saltarLos proyectos y trabajos de Fundación Fluir tienen como objetivo ayuda a educadores, padres y niños a conocer, formarse y aplicar la Psicología Positiva contribuyendo a llevar una vida llena de plenitud, bienestar y significado auténtico en el ámbito de la Escuela y la Educación.


Os dejamos los enlaces a sus próximos cursos, tanto On-Line como presenciales

Curso On-Line de psicología positiva aplicada a educación  AQUÍ
Curso de Mindfulness (Atención plena) en Barcelona   AQUÍ



domingo, 6 de enero de 2013