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LA DISPUTA DE LA ÉPOCA (2ª parte, desenlace), por Mark Josephs-Serra

Modelos en el ‘mercado’

pareja1Cuando las parejas empiezan a comprender la verdad de todo esto, sus relaciones a menudo se transforman. Puede ser una revelación para ellas. Cuando trabajamos con grupos de parejas y cada pareja escucha a las demás y se dan cuenta de que las historias se repiten una vez tras otra, y otra, cada cual se dice a sí mismo: “No estamos solos, no solamente somos nosotros; otras parejas están recreando exactamente el mismo escenario que nosotros. ¡Esto es fascinante y nos da muchísimas esperanzas!” Y entonces, una vez alcanzada esta perspectiva colectiva cultural más amplia, tendremos que poner atención en dos áreas: nuestro modelo de relación y nuestro desarrollo más allá de la Mujer Dura/Mujer Débil y Hombre Débil/Hombre Duro. Como veremos, estas dos áreas son inseparables.

El Modelo del Placer es inadecuado porque las relaciones comportan dolor. Tampoco queremos volver al ‘Modelo del Deber’. Los otros dos modelos en el ‘mercado’ son el ‘Modelo del Crecimiento Personal y el Modelo Neo-Tántrico’. En el ‘Modelo del Crecimiento Personal’ cada individuo trabaja afanosamente sus modelo crecimientopropios conflictos con la esperanza de que cada uno llegue a ser consciente de sí mismo. Así habría menos reproche y una comunicación más clara. Y con un poco de suerte será así.

El problema con el ‘Modelo del Crecimiento Personal’ es que no está enraizado en una comprensión cultural. No se tienen en cuenta las diferentes historias de desarrollo evolutivo de hombres y mujeres. Suele ser un camino ‘unisex’ en el cual cada individuo es considerado más como ser humano que como hombre o mujer. Y como que ambos se dedican a trabajar sus propias cargas personales día tras día, gradualmente la relación se vuelve aburrida, pesada y asexual. En cualquier caso, las estadísticas de separación de los ‘Trabajadores de Crecimiento Personal’ son tan malas o más que las del modelo de los ‘Buscadores de Placer’.

El ‘Modelo Neo-Tántrico’ es básicamente una combinación de los dos previos. Intenta conjugar crecimiento y placer. Pero a menos que se resuelva el patrón cultural subyacente, por mucho sexo espiritual que haya en la relación, la tensión entre la ‘Mujer Dura’ y el ‘Hombre Débil’ permanecerá. Y eventualmente su dolor destruirá su felicidad Neo-Tántrica. De todas maneras, de nuevo, las estadísticas hablan por sí mismas.

relación de sufrimiento

¿Qué hacemos entonces? ¿No hay un modelo que pueda resolver este masivo dilema cultural?

El ‘Modelo Arquetípico’ Si empezamos con la pregunta “¿qué difuminaría la disputa de la época?”, la respuesta parece obvia: para los hombres sería dejar de defenderse con su mente. Pero esto es más fácil decirlo que hacerlo. ¿Por qué? Pues porque lo que dicen las mujeres es muy doloroso, pero por encima de todo, y aunque lo digan de una manera distorsionada o incluso desesperada, en esencia es cierto.darse cuenta

Cuando las mujeres dicen que los hombres han sido culturalmente condicionados a sentirse superiores, y  superficiales tanto a nivel sexual como emocional, y que han hecho un mal uso de su poder, lo expresan desde la verdad de su corazón.

Para los hombres darse cuenta de que su pareja es el mejor espejo que jamás van a encontrar y ver que en realidad ella es su aliada y no su enemiga requiere un trabajo personal muy fuerte. En otras palabras, los hombres tienen que ir más allá de la debilidad que reemplazó la dureza machista anterior. Y no hay bastante con decir:  “Tenemos que recuperar un poco la dureza que dejamos atrás.” Esto es verdad, pero para un hombre es necesario, además de eso, abrirse al dolor y a la rabia de la mujer.  Se requiere del hombre un compromiso con la verdad y que no se deje llevar por el Ego. Tiene que establecer un compromiso consigo mismo para alcanzar el máximo potencial como hombre. Ha deacompañando adoptar un compromiso con la propia masculinidad. Y mientras este compromiso va madurando esto permite a los hombres reencontrarse con las mujeres de una forma nueva.

Cuando el hombre no se defiende, la ‘Mujer Dura’ se ablanda. ¿Acaso vuelve a ser la niñita sumisa que después progresó hasta la ‘Mujer Dura’? Esperemos que no, porque esto sería una regresión. Si la ‘Mujer Dura’ se ablanda, sin dejar de lado el poder tan arduamente conquistado, también accederá a un nuevo nivel de compromiso consigo misma. La voluntad de él de abrazar la verdad que ella siente en su corazón la reafirma.

En pocas palabras: ambos reconocen que lo que ella sentía, aunque mal expresado, ha sido siempre cierto. Gradualmente ella se va sintiendo más segura y confiada en la percepción de su corazón.

Pero ¿qué significa para un hombre ‘no defenderse’? ¿Es solamente decir “sí, querida, te estoy escuchando, qué horrible debe de haber sido todo esto para ti, querida”? No; no defenderse de una mujer significa ser penetrado por la visión del corazón de ella. Lo cual causa mucho dolor. Significa permanecer juntos en el dolor de su corazón sin tratar de cambiarlo. Cuando un hombre permite ser penetrado de esta manera será capaz de penetrar también. En la medida en que él le da la bienvenida a ella en su interior ella le dará la bienvenida a él.

Tears of trust

Yo veo esto suceder en las vidas de las parejas con las que trabajamos. Lo llamamos el ‘Modelo Arquetípico’ de relación, porque cuando el ‘Hombre Débil’ recupera su poder y va madurando hasta llegar a su plena masculinidad, la ‘Mujer Dura’ también recobra su ternura y madura hasta llegar a su plena feminidad. Entonces se produce un ‘Encuentro Arquetípico’. Asistimos al encuentro de un ‘Hombre’ y de una ‘Mujer’, el encuentro de lo ‘Femenino’ y lo ‘Masculino’, abiertos el uno al otro, pero sin negar su propio poder.

equilibrioPermaneciendo predominantemente masculino, él se abre a su propia feminidad abriéndose a ella, mientras que ella, permaneciendo femenina, se abre también a su propia masculinidad al abrirse a él. Ambos encuentran su compleción y tiene lugar un Gran Encuentro Arquetípico a través de dos minúsculos seres humanos. Es algo exquisito, pero no se trata de un arreglo rápido, sino de un intenso viaje compartido. Es precioso ver a las parejas compartiendo el sentido de su relación como un viaje. Un viaje en el cual el desarrollo de la masculinidad del hombre está apoyando el desarrollo de la feminidad de la mujer, y viceversa. Es precioso e inspira un gran respeto ver a los miembros de una pareja sintiéndose aliados, apoyándose y reforzándose mutuamente. Lo que se manifiesta entre un Masculino y un Femenino potenciados es impresionante. Y justamente este potencial grandioso es el que estalla de forma tan dolorosa, tan repetitivamente y tan inconscientemente en los millones de disputas entre parejas que tienen lugar en nuestra época.

Joseph & ElisabethMark y Elisabeth Josephs-Serra son los fundadores de “The Culture of Honouring” (La Cultura que Honra), un movimiento que desea descubrir al mundo otra forma de relacionarnos como pareja.

CONFERENCIA EN LA LIBRERIA EXCELLENCE – Barcelona
JUEVES 17 DE NOVIEMBRE A LAS 18 H.
La Polaridad Masculina-Femenina: ¿Dónde está?  +  INFO


viernes, 4 de noviembre de 2011